miércoles, 16 de mayo de 2007

La sabiduría de los Aztecas

"Mirar la luna y el sol,

escuchar el susurro del viento,

oír el grito del águila:

Las mejores cosas,

y las más hermosas,

no cuestan nada."

(Extracto de "Lo que nos susurra el viento)



En la simpleza está lo bello, porqué no disfrutar de ello, un simple paseo, una conversación,
un abrazo, que mejor regalo que un abrazo!
cada vez nuestras vidas corren muy aprisa, y así van pasando, los días, semanas... vivimos en función del tiempo...ese maldito tiempo que siempre va delante de nosotros, lo peor es dejarse envolver por esto, y peor aún es darse cuenta y no poder hacer nada....por eso estoy a favor de la "pausa".... disfrutar de los detalles...esos, que no cuestan nada.....



sin caer en las excusas, aunque creo que sí, lo es, la falta de TIEMPO y esto de tener ganas de expresar la mezcla de emociones y pensamientos que tengo aquí, compitiendo por salir, para ver si así se pueden ordenar, creo que abandonaré aún más este espacio, como ven, apenas puedo escribir pequeña parte de lo que pienso, y al parecer (escribiendo esto) me vuelvo a enredar, así que mejor lo dejo hasta aquí.

jueves, 3 de mayo de 2007

Interrogante

Dilema: cerebro o corazón, razón o emoción, juicio o insensatez....

Hacer lo correcto???, pero primero, qué es lo correcto?, lo que no me hace daño??
ya ni siquiera sé si el daño es necesario, o puede que yo lo busque......
Soy de la idea de luchar por lo que uno quiere, en todos los sentidos, y también se el final de ciertas luchas, en las que claramente no he sido vencedor, pero es ahí cuando surge mi interrogante, seguir luchando?, o renunciar?

Luchar: porque es lo que quiero, porque es lo que me hace feliz, porque quiero que forme parte de mi vida, porque una parte de mi dice que no baje los brazos, porque no me quiero resignar

Renunciar: no seguir lastimandome, ver la realidad, y lo que mas cuesta, asumirla!!, dar un paso y salir del estancamiento en el que me siento...pero a la vez es renunciar a lo que uno quiere....renunciar a la felicidad, aunque a veces se transforme en angustia...

Pero al final qué vale más, los momentos de felicidad, que aun siendo pocos se guardan como el mayor de los tesoros, o los de angustia, tristeza, que siendo muchos aun no logran derribar mis sueños, esperanzas.